
WASHINGTON, D.C.– La Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de los Estados Unidos (ONDCP, por sus siglas en inglés) confirmó un ajuste estratégico en sus operaciones de contención transfronteriza, estableciendo como objetivos prioritarios de su administración a los funcionarios gubernamentales extranjeros que mantengan nexos operativos o financieros con redes del narcotráfico.
De acuerdo con el pronunciamiento oficial de la dirección del organismo, encabezado por Sara Carter, el poder ejecutivo de la Unión Americana contempla la aplicación de medidas de presión y fiscalización dirigidas hacia aquellos servidores públicos que omitan la cooperación obligatoria en los esquemas internacionales de combate a las estructuras criminales.
Inclusión de servidores públicos en el esquema de persecución: Durante su comparecencia informativa en el programa American Thought Leaders, conducido por el presentador Jan Jekielek, la titular de la ONDCP, Sara Carter, especificó que la estrategia antidrogas de la administración del presidente Donald Trump ha diversificado sus líneas de acción. El plan operativo ya no se limita de forma exclusiva a las cúpulas tradicionales de los esquemas criminales, sino que orienta sus recursos de inteligencia penal hacia los funcionarios públicos que presuntamente facilitan, mediante omisión o participación directa, el despliegue logístico de las redes del tráfico de estupefacientes.
Vigilancia estructural sobre facciones regionales: La funcionaria federal norteamericana reiteró de manera explícita que las agencias de investigación del Departamento de Justicia mantienen bajo estricta observación a los cuadros de la administración pública en el estado de Sinaloa que forman parte integral o brindan soporte a la estructura del Cártel de Sinaloa. El desglose pericial de la ONDCP divide los objetivos institucionales en concordancia con las dos facciones preponderantes que operan en dicho territorio geográfico: la vertiente identificada como Los Mayos y el bloque clasificado como Los Chapitos.
Advertencia por falta de colaboración operativa: Las directrices expuestas por la dirección de la ONDCP contemplan un esquema de consecuencias restrictivas para las autoridades de los diferentes niveles de gobierno en México que manifiesten resistencia o se nieguen a colaborar de manera activa con las solicitudes de extradición, intercambio de información o congelamiento de activos instruidos por Washington. Carter advirtió de manera formal que el ejecutivo estadounidense mantendrá una postura firme y punitiva contra quienes obstaculicen la efectividad de la ofensiva transnacional contra el crimen organizado.



