
Un vuelo de United Airlines que cubría la ruta entre Newark y Palma de Mallorca tuvo que regresar de emergencia a Nueva Jersey después de que se detectara un dispositivo Bluetooth con un nombre que fue interpretado como una posible amenaza de seguridad.
La aeronave, un Boeing 767-400ER con 190 pasajeros y 12 tripulantes a bordo, había despegado la tarde del sábado desde Newark y ya se encontraba sobre el Atlántico cuando la tripulación activó los protocolos de seguridad y decidió regresar al aeropuerto de origen.
De acuerdo con reportes de medios internacionales y autoridades aeroportuarias, el incidente se originó por el nombre visible de un dispositivo Bluetooth detectado dentro del avión. La denominación generó preocupación y obligó a la tripulación a tomar medidas preventivas.
Tras aterrizar nuevamente en Newark, los pasajeros fueron evacuados mientras agentes de seguridad realizaban una inspección completa de la aeronave, incluyendo la zona de carga. Además, los viajeros tuvieron que pasar nuevamente por los controles de seguridad antes de continuar su viaje.
Según testimonios citados por medios especializados, la tripulación solicitó en repetidas ocasiones que todos los pasajeros apagaran sus dispositivos Bluetooth para identificar el origen de la señal. Sin embargo, al persistir la detección de equipos activos, se optó por regresar al aeropuerto.
Las autoridades no encontraron amenazas reales durante la inspección. Horas después, los pasajeros abordaron un vuelo de reemplazo con una nueva tripulación y finalmente llegaron a Palma de Mallorca durante la tarde del domingo.
El caso se suma a otros incidentes recientes en la aviación comercial relacionados con nombres de redes inalámbricas o dispositivos electrónicos que han activado protocolos de seguridad y provocado retrasos o desvíos de vuelos.



