
MEOQUI, Chih.– Un percance de tránsito terrestre tipo salida de camino con posterior volcadura se registró en la red carretera federal del estado, involucrando a un vehículo particular ocupado por un núcleo familiar de tres personas originarias del municipio de Camargo.
De acuerdo con las bitácoras de los cuerpos de auxilio, la interrupción cinemática ocurrió cuando la unidad se desplazaba en el tramo que conecta la sección de Lázaro Cárdenas con la cabecera de Meoqui, derivado de variables de velocidad incompatibles con la rúa.
Los tripulantes resultaron sin lesiones que requirieran hospitalización, reportándose únicamente afectaciones materiales y cuadros de estrés postraumático superficial (crisis nerviosa).
Cronología e indicadores de localización: Los partes informativos preliminares sitúan el evento a la altura del kilómetro 162 de la citada vía federal, en los carriles que corren con orientación de norte a sur. Los tres tripulantes realizaban un trayecto de retorno procedentes de la ciudad de Chihuahua a bordo de un coche sedan de la marca Dodge, línea Challenger, modelo 2010, cuando el vehículo abandonó la carpeta asfáltica y terminó volcado sobre su estructura a un costado del acotamiento secundario.
Declaración del conductor y dinámica del evento: Durante las entrevistas de campo efectuadas por los agentes de seguridad vial, el propio operador civil de la unidad reconoció que circulaba a una velocidad superior a los límites normativos fijados para dicho tramo carretero. Esta variable física propició la pérdida de adherencia de los neumáticos, imposibilitando la corrección de la trayectoria y derivando en la proyección del automotor fuera de la corona de la rúa.
Activación del protocolo de respuesta médica: El alertamiento en el Centro de Mando activó un esquema de contingencia conjunto que incluyó el despliegue de elementos de la Dirección de Seguridad Vial de Meoqui, personal técnico del Grupo de Emergencias Regionales Región Centro Sur, así como unidades de la Cruz Roja Mexicana y el cuerpo local de Bomberos. Los paramédicos procedieron a la revisión protocolaria de los tres civiles, dictaminando que no presentaban heridas de gravedad o traumatismos que pusieran en riesgo su vida, limitándose la intervención al manejo de crisis nerviosas reactivas.



