


Ante la multitud de juarenses que acudieron a despedirlo, la familia paterna sacó el féretro blanco a la banqueta en la colonia Fronteriza; el dolor se transformó en solidaridad vecinal.
CIUDAD JUÁREZ.- El amor de una comunidad entera desbordó las paredes de un hogar en la colonia Fronteriza. Esta noche, las calles Peral y el entorno de los "Kilómetros" se detuvieron para despedir a Eithan Daniel, el pequeño cuya trágica muerte ha consternado a la frontera. Debido a la cantidad de personas que se dieron cita para dar el último adiós, la familia optó por velar el pequeño ataúd blanco a la intemperie, convirtiendo la vía pública en un santuario de fe y duelo.
La calle Peral se tiñe de blanco
Cientos de personas, muchas de ellas desconocidas pero movidas por la tragedia, han llegado durante todo el día con arreglos florales y veladoras. El féretro blanco, símbolo de la inocencia arrebatada, descansa sobre la calle Peral, la cual tuvo que ser cerrada a la circulación para permitir que los dolientes monten guardia de honor.
Solidaridad en medio de la tragedia
Pese al dolor del presunto filicidio que le arrebató la vida, la solidaridad juarense se hizo presente:
• Apoyo vecinal: Familias de la zona han prestado sillas, café, leche y agua para quienes acompañan a la familia paterna.
• Muestras de cariño: Decenas de coronas de flores enviadas por ciudadanos anónimos rodean el lugar del velorio.
• Resistencia al clima: Hasta el cierre de esta edición, los asistentes permanecían sin carpas, resguardando el cuerpo de Eithan bajo el cielo nocturno, en una jornada que se prevé dure hasta el momento del sepelio.
Un adiós que exige justicia
El pequeño Eithan, quien fue localizado sin vida en un costal de ixtle tras días de incertidumbre, se ha convertido en un símbolo de vulnerabilidad que ha unido a Juárez en un solo clamor. Se espera que durante la mañana de este domingo el cortejo fúnebre parta hacia su última morada, acompañado por la comunidad que hoy lo adoptó como "el hijo de todos".



