
Juárez.- Un despliegue coordinado de fuerzas federales, municipales y organismos binacionales se ejecutó este viernes para derribar asentamientos irregulares ubicados a escasos metros del muro fronterizo con Estados Unidos. Mediante el uso de maquinaria pesada, las autoridades demolieron estructuras en la zona de la calle Calamar y Tiburón, argumentando violaciones a tratados internacionales de límites y riesgos a la seguridad pública.
La intervención responde a normativas de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), que prohíben construcciones en una franja de 20 metros colindante con el Río Bravo.
El operativo técnico-administrativo se fundamentó en el incumplimiento de las reglas de asentamientos humanos en zonas federales:
Invasión de límite fronterizo: Las viviendas derribadas se encontraban a tan solo cinco metros del muro, violando el margen de seguridad de 20 metros establecido por los acuerdos binacionales.
Seguridad y Protección Civil: Dependencias como Desarrollo Urbano y Asentamientos Humanos determinaron que las estructuras representaban un riesgo estructural y carecían de permisos legales.
Presencia Binacional: Funcionarios de la CILA supervisaron que la liberación del área se realizara conforme a los acuerdos vigentes entre México y Estados Unidos.
Aunque la postura oficial del municipio enfatizó el ordenamiento urbano, la participación de corporaciones de seguridad sugiere una estrategia integral contra la delincuencia:
Resguardo de migrantes: Investigaciones preliminares indicaban que estas instalaciones eran presuntamente utilizadas para retener a personas en contexto de movilidad.
Prevención de delitos: Se indaga si en estos inmuebles se cometían privaciones de la libertad contra migrantes que buscaban cruzar ilegalmente hacia el país vecino.
Fuerzas participantes: El perímetro fue resguardado por elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Policía Municipal y Protección Civil.
Representantes municipales en el sitio aclararon que, si bien la prioridad fue el cumplimiento de la norma de construcción y la seguridad, la intervención busca prevenir que zonas federales sean utilizadas para fines ilícitos. “Se priorizó la seguridad y el respeto a la normativa vigente”, reafirmaron voceros de las dependencias participantes.



