
WASHINGTON, D.C. (EFE).– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que ha dado instrucciones precisas al Pentágono para bombardear Irán a "niveles nunca antes vistos" en caso de que sea asesinado como resultado de un complot orquestado por la República Islámica.
"Llevo mucho tiempo en su lista. Es a lo que nos enfrentamos", declaró el mandatario estadounidense en una entrevista concedida a The New York Post. "He dejado instrucciones: si pasa algo, que los bombardeen literalmente a niveles que nunca antes hayan visto", advirtió de manera contundente.
La advertencia del jefe del Ejecutivo norteamericano se da luego de que trascendieran informaciones de prensa que sugerían que Israel habría alertado a la Casa Blanca sobre un nuevo plan iraní para atentar en su contra. No obstante, el propio Trump matizó la inmediatez de la amenaza en el mismo encuentro con los medios, dando a entender que no se trata de un complot reciente, aunque mantuvo que Teherán lo considera un objetivo prioritario desde hace años.
"No, no. Israel no ha dicho nada. No, no", aclaró. "He estado en el número uno durante mucho tiempo, y así es la vida, ¿sabes?", expresó para luego añadir, al ser cuestionado sobre el escenario de un eventual magnicidio: "Espero que me echen de menos".
Este nuevo choque retórico ocurre en un contexto de alta volatilidad entre Washington y Teherán, donde los recientes enfrentamientos militares y las amenazas cruzadas sepultaron el alto el fuego alcanzado apenas el mes pasado. El pasado miércoles, durante su participación en la cumbre de la OTAN en Turquía, Trump ya había reconocido públicamente ser blanco de Irán, vinculando dicha enemistad con la orden que dictó en 2020 para abatir al general iraní Qasem Soleimani durante su primer mandato.
Por su parte, el gobierno de Irán sepultó este jueves al líder supremo, Alí Jameneí, quien falleció a consecuencia de un bombardeo ejecutado el pasado 28 de febrero en el arranque de la ofensiva militar conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra el país islámico.
La ceremonia fúnebre estuvo marcada por la ausencia de su hijo y sucesor ungido, Mojtaba Jameneí. El nuevo líder supremo no ha realizado apariciones públicas desde el día del ataque inicial ni tampoco desde que fue designado oficialmente en el cargo el pasado 8 de marzo, lo que ha desatado una ola de especulaciones y rumores internacionales sobre su actual estado de salud.



