
La fabricante japonesa Toyota mantendrá sus operaciones de producción en México y prevé anunciar una inversión superior a los 500 millones de dólares en los próximos días. Así lo confirmó la Secretaría de Economía a través de un comunicado oficial, disipando los recientes rumores sobre el traslado total de sus plantas hacia los Estados Unidos y llevando tranquilidad al sector automotriz nacional.
La dependencia federal aseguró que la planta ubicada en Apaseo el Grande, Guanajuato, la cual genera 2 mil 800 empleos directos y miles de puestos indirectos en la región del Bajío, continuará trabajando de manera habitual.
“Toyota anunció que mantendrá su planta en Guanajuato que emplea a 2,800 personas de manera directa y que genera otros miles de empleos de manera indirecta en la región”, detalló la Secretaría de Economía.
El pronunciamiento de las autoridades ocurre luego de que la multinacional automotriz diera a conocer una reestructuración en sus funciones globales. Como parte de este plan, Toyota transferirá una parte de la producción de la camioneta Tacoma desde su planta en Tijuana, Baja California, hacia sus instalaciones en Texas, Estados Unidos.
Las claves del proceso anunciado por la firma japonesa incluyen:
Transición gradual: El traslado de la línea de producción se realizará de forma escalonada desde ahora y hasta el año 2030.
Evaluación a largo plazo: La corporación continuará analizando el futuro estratégico que tendrá la planta de Tijuana en territorio mexicano una vez concluido ese periodo.
El tema escaló a la agenda nacional durante la conferencia matutina de este 7 de julio. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó la situación señalando que los canales de comunicación con los directivos de la firma asiática permanecen abiertos.
La mandataria federal afirmó que las autoridades correspondientes se encuentran coordinadas con Toyota para conocer con exactitud la dinámica y los tiempos del traslado de producción. Asimismo, enfatizó que el objetivo principal del Gobierno de México es garantizar y mantener las mejores condiciones laborales para los trabajadores mexicanos afectados por la reestructuración.



