
PEKÍN, CHINA. La aerolínea Emirates emitió un comunicado oficial ofreciendo disculpas a los usuarios del vuelo EK302, luego de que 373 pasajeros permanecieran dentro de una aeronave por un lapso superior a las 10 horas en tierra. El incidente ocurrió tras un desvío de emergencia motivado por el mal tiempo reinante en la ruta programada entre Dubái y Shanghái.
Las condiciones meteorológicas adversas obligaron a los pilotos a desviar el Airbus A380 hacia el aeropuerto de Hangzhou. Aunque el protocolo inicial contemplaba esperar a bordo la mejora del clima para retomar el trayecto original, la prolongación de la tormenta derivó en complicaciones logísticas operacionales.
Los factores clave que provocaron la demora prolongada incluyeron:
Factores climáticos: Fuertes tormentas impidieron la continuación inmediata del vuelo seguro hacia Shanghái.
Límite de servicio de la tripulación: El personal a bordo alcanzó el máximo de horas legales permitidas, requiriendo un relevo que también experimentó demoras para arribar a la terminal.
Incidencia técnica en cabina: Durante el proceso de cambio de personal, el sistema de aire acondicionado del avión experimentó fallas temporales de funcionamiento.
Debido a la interrupción del sistema de climatización y al consecuente aumento de la temperatura interna, algunos pasajeros requirieron asistencia elemental. Equipos de los servicios sanitarios locales y agentes aeroportuarios se trasladaron a la pista para coordinar el desembarque seguro de todos los afectados.
Posteriormente, tras detectarse un desperfecto mecánico adicional previo al intento de despegue, la compañía determinó la cancelación definitiva de la frecuencia y activó las medidas de compensación correspondientes.



