
CLEVELAND.– El brillo de los escenarios de la música y los emparrillados de la NFL se trasladó este sábado a la NBA. La superestrella del pop, Taylor Swift, y su prometido, el estelar tight end de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce, acapararon todas las miradas al sentarse en primera fila para el Juego 3 de las Finales de la Conferencia Este entre los Cleveland Cavaliers y los New York Knicks.
La poderosa pareja tomó sus asientos en el Rocket Mortgage FieldHouse poco antes del salto inicial, desatando una auténtica locura entre los aficionados locales.
Kelce, oriundo de Cleveland y quien recientemente firmó una lucrativa extensión de 3 años y 54 millones de dólares con los Chiefs, no ocultó su pasión y se mostró efusivo apoyando a sus amados Cavs desde el primer minuto.
Una pareja con historia deportiva
No es la primera vez que la pareja se roba el show en un evento de alto perfil:
Presencia en la NFL: Swift se convirtió en un amuleto y una constante en los palcos del Arrowhead Stadium durante la pasada temporada de los Chiefs.
Pasión por el béisbol: En 2024, ambos asistieron al Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el Yankee Stadium.
Vínculo con Cleveland: El menor de los hermanos Kelce es un viejo conocido de la casa. En 2024, fue homenajeado en Cleveland junto a su hermano Jason (exjugador de los Eagles) con una noche especial de muñecos cabezones (bobbleheads).
Boda en puerta y presión para Cleveland
El romance de la pareja sigue viento en popa tras anunciar su compromiso el año pasado, con reportes que apuntan a una inminente boda este verano.
Sin embargo, en la duela la presión está del lado de los locales. Los Knicks llegaron a Cleveland con una cómoda ventaja de 2-0 en la serie al mejor de siete, luego de defender con éxito el Madison Square Garden.
Con el apoyo de Swift y Kelce en la tribuna, los Cavaliers buscan oxígeno para mantenerse con vida en la antesala de las Finales de la NBA.



