
México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo una reunión privada en Palacio Nacional con la exmandataria chilena Michelle Bachelet, en un encuentro que refuerza la estrategia diplomática de México a nivel global. Durante la reunión, Sheinbaum ratificó el respaldo de su administración para que Bachelet encabece la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), posicionándola como la candidata predilecta del bloque mexicano por encima de otras opciones previamente consideradas.
La mandataria federal describió a Bachelet como una figura "brillante" y una promotora incansable de la paz con desarrollo y justicia, destacando su trayectoria como dos veces presidenta de Chile.
El apoyo a Bachelet marca una definición clara en la política exterior de la actual administración:
Consenso sobre Alicia Bárcena: Con este respaldo, México declinó insistir en impulsar a la actual secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, para el máximo cargo de las Naciones Unidas, unificando esfuerzos en torno a la figura de la chilena.
Perfil de la candidata: El gobierno mexicano apuesta por la experiencia de Bachelet en materia de derechos humanos y su liderazgo previo en ONU Mujeres, considerándola el perfil idóneo para una etapa de transición en el organismo.
Pese al impulso de una nueva dirección, la presidenta Sheinbaum mantuvo una postura crítica respecto al funcionamiento actual de la organización:
Pérdida de fuerza: La mandataria afirmó que la ONU ha perdido relevancia y capacidad de mediación en los conflictos globales contemporáneos.
Influencia militar: Criticó que en la toma de decisiones se impongan las naciones con mayor capacidad armamentística, señalando que "esto no puede ser" si se busca una gobernanza equitativa.
Llamado a la reforma: Sheinbaum sugirió que el organismo dejó de cumplir su labor fundamental, por lo que la llegada de un perfil como el de Bachelet podría representar el inicio de las reformas estructurales necesarias.
El encuentro se da en un momento en que México busca fortalecer el liderazgo de las mujeres en foros multilaterales. La alianza con Bachelet no solo tiene implicaciones en la ONU, sino que también consolida un bloque progresista en América Latina en temas de desarrollo social y justicia. Se espera que, en los próximos meses, la diplomacia mexicana intensifique el cabildeo con otras naciones del G20 y la CELAC para formalizar la candidatura de la expresidenta chilena ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.



