
CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó de manera categórica la disculpa pública ofrecida por el periodista argentino Eduardo Feinmann, quien en días pasados desató una ola de indignación nacional tras emitir comentarios de carácter xenófobo contra el pueblo mexicano en televisión en vivo.
Durante su conferencia matutina de este jueves 9 de julio, la mandataria federal desestimó los argumentos del comunicador sudamericano, quien intentó rectificar y minimizar la gravedad de sus declaraciones escudándose en la pasión por el deporte y asegurando que sus ataques se limitaban estrictamente al ámbito futbolístico.
“Él se justifica porque solo habló del futbol, o sea que estaba hablando de la selección nacional, dice: ‘no es a todo el pueblo de México, solo al futbol’, pues nos ofende igual porque nadie debe ofender a la selección nacional”, sentenció tajantemente la titular del Ejecutivo. Asimismo, Sheinbaum reiteró que el conductor “habla por sí solo desde la xenofobia” y adelantó que esta será la última ocasión en la que aborde el tema de manera pública, tras haberle dedicado dos posicionamientos en la semana.
La controversia estalló en el marco de la cobertura de la Copa Mundial 2026. En un primer momento, Feinmann aseguró sin presentar prueba alguna que la selección de Ecuador había recibido amenazas por parte del crimen organizado para dejarse ganar en su encuentro contra el combinado azteca, señalamientos que fueron desmentidos de inmediato por el Gobierno de México.
Posteriormente, tras consumarse la eliminación de la Selección Mexicana frente a su similar de Inglaterra, el presentador fue cuestionado al aire sobre sus preferencias deportivas, momento en el que arremetió de forma directa contra el país. “Detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma”, afirmó de manera abierta, agregando además que en México se siente "envidia" hacia los argentinos.
Ante el masivo rechazo en redes sociales y los reclamos de diversas celebridades de la industria mexicana, Feinmann utilizó su espacio informativo para emitir una aclaración. “No fue un mensaje xenófobo, no fue un mensaje de odio, estábamos hablando de futbol (...) Una pasión deportiva nunca debería confundirse con el desprecio de un pueblo”, argumentó en su defensa.
Sin embargo, para el Gobierno de la República la narrativa del comunicador extranjero no es un hecho aislado, sino que forma parte de una campaña de desprestigio coordinada con sectores políticos locales. El pasado 6 de julio, la presidenta Sheinbaum ya había fijado postura al respecto, señalando el fondo ideológico detrás de los ataques: “El asunto es minimizar a la Selección Nacional y su gran triunfo contra Ecuador, hablar mal de los mexicanos. Esa es la derecha, la mexicana y la extranjera”.



