
CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, instó formalmente al embajador de Estados Unidos en el país, Ronald Douglas Johnson, a conducirse con estricto respeto a los asuntos internos de la nación. La postura de la titular del Poder Ejecutivo Federal surge como respuesta directa a los pronunciamientos emitidos por el diplomático estadounidense a través de sus plataformas digitales en torno a las estrategias de combate al narcotráfico y el desarrollo de la disputa política local.
Durante el desarrollo de su conferencia de prensa matutina de este martes, la jefa del Ejecutivo puntualizó la importancia de mantener la actuación diplomática dentro de los canales institucionales previstos para la relación entre ambos países: “Entonces hay que recordar también, pues que es importante que el embajador pues se quede en el tema bilateral. Y que respete los asuntos internos de nuestro país, porque los asuntos de México le corresponden a las y a los mexicanos”.
El desglose de los criterios de derecho internacional público y las variables de la agenda de seguridad validadas por el Palacio Nacional detalla las siguientes incidencias en este inicio de junio de 2026:
Reciprocidad y mandato constitucional: La mandataria Sheinbaum Pardo argumentó que la diplomacia mexicana se sujeta rigurosamente a las directrices de respeto a la soberanía de los Estados. En ese sentido, ejemplificó que los embajadores de México adscritos a otras naciones observan una conducta institucional de respeto absoluto hacia las políticas internas de sus sedes, en estricto apego a los principios que mandata la Constitución General de la República.
Llamado formal a la coordinación: La Presidenta reiteró la vigencia de los lazos entre ambos gobiernos bajo un esquema de orden mutuo: “Lo digo respetuosamente. Pues recordar que es importante que los embajadores se queden en el tema de la coordinación y la colaboración. Los embajadores tienen que ser respetuosos de los asuntos políticos internos de los países”.
Al abordar de manera específica las dinámicas institucionales relacionadas con el combate a los grupos delictivos transnacionales, la jefa del Ejecutivo enfatizó que la política exterior con el gobierno de Estados Unidos debe basarse en la complementariedad técnica para alcanzar avances concurrentes.
Sheinbaum Pardo subrayó de manera categórica las fronteras legales de las acciones operativas, precisando el alcance geográfico de los recursos estatales de cada país con el objetivo de que “ellos actúen en su territorio y nosotros actuemos en nuestro territorio”. Con este posicionamiento, el Gobierno de México ratifica la prevalencia de los convenios de colaboración internacional y el principio de soberanía sobre las directrices unilaterales de agencias o representaciones extranjeras.



