
CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que las recientes presiones políticas y señalamientos emitidos desde los Estados Unidos contra el Estado mexicano no provienen directamente de su homólogo, Donald Trump, sino de sectores de la ultraderecha de ese país. La jefa del Ejecutivo Federal fijó su postura diplomática, enfatizando que el objetivo de su administración es mantener una relación institucional constructiva con todas las áreas del gobierno estadounidense.
La mandataria federal precisó que estos grupos norteamericanos buscan deliberadamente fracturar los vínculos bilaterales debido a discrepancias de carácter ideológico con el proyecto de gobierno de la llamada Cuarta Transformación, utilizando las agendas de seguridad como plataformas de debate mediático.
El desglose técnico de los componentes de política exterior y las variables de seguridad territorial validadas en el despacho de la presidencia detalla los siguientes elementos en este año 2026:
Instrumentalización de las agendas locales: Sheinbaum Pardo concluyó que temas de alta complejidad regional —como la presunta participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en operativos dentro del estado de Chihuahua, así como los señalamientos de nexos con el narcotráfico dirigidos al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve exfuncionarios de esa entidad— son utilizados de forma externa. Advirtió que estos expedientes se activan con el fin de usar a México como herramienta discursiva en las elecciones presidenciales de Estados Unidos programadas para noviembre de este año, o bien, para ejercer injerencia en los procesos locales mexicanos.
Precedente de Miguel de la Madrid: Para robustecer su argumento sobre el uso histórico de este tipo de señalamientos por parte de actores estadounidenses, la presidenta leyó un fragmento de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado, en el cual el exmandatario plasmaba su escepticismo frente a acusaciones de agencias norteamericanas sobre presuntos vínculos ilícitos de funcionarios mexicanos, señalando que se trata de una estrategia recurrente.
Los equipos de comunicación social de la presidencia y los analistas del gabinete de relaciones exteriores validaron el contenido del discurso emitido el pasado domingo 31 de mayo antes de las 10:30 horas de este lunes.
La mandataria mexicana describió la dinámica de las llamadas de Estado que ha sostenido con Donald Trump, señalando: "Yo le digo lo que pienso y él me dice lo que piensa", manifestando su expectativa de que la hostilidad se circunscriba únicamente a facciones radicales de la ultraderecha. Asimismo, apoyada en una encíclica del Papa, la jefa del Ejecutivo apuntó que las redes sociales influyen de forma directa en las decisiones de los gobiernos y alertó que sus algoritmos carecen de neutralidad y responden al financiamiento económico, por lo que urgió a abrir una discusión pública global sobre la transparencia de los flujos de información.



