
Chihuahua.- Productores agrícolas de Chihuahua intensificaron sus protestas este jueves con la toma de bodegas de Alimentación para el Bienestar y el cierre de oficinas federales en la capital. El movimiento campesino exige a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) un esquema que garantice un precio justo para el frijol y la ampliación del cupo de acopio, denunciando que los apoyos actuales son insuficientes para cubrir la producción estatal.
Las manifestaciones se extendieron por los principales municipios productores, donde los agricultores cerraron centros de recepción como medida de presión ante la falta de acuerdos en las mesas de negociación en la Ciudad de México.
Puntos de conflicto: Las tomas se registraron en Carbajales Unidos Chopeque, Casa Colorada, La Junta y Namiquipa, además de movilizaciones en Cuauhtémoc, Cusihuiriachi y Guerrero.
Cierre de dependencias: En la ciudad de Chihuahua, manifestantes clausuraron las oficinas de la Delegación de Bienestar y Diconsa, advirtiendo que no liberarán las instalaciones hasta obtener una respuesta concreta.
El núcleo del conflicto radica en la diferencia abismal entre la oferta federal y la necesidad real del campo chihuahuense. Mientras que las autoridades autorizaron el acopio de solo 500 toneladas, los productores exigen que el volumen se eleve a por lo menos 3,000 toneladas.
Inversión necesaria: Cumplir con la demanda de los campesinos requeriría una inversión cercana a los 100 millones de pesos.
Propuesta de reasignación: Jesús Emiliano García, líder de la UCD, propuso revisar programas como Producción para el Bienestar para redirigir recursos subutilizados hacia el acopio del grano.
Costos operativos: Los productores subrayan que las unidades de Chihuahua son más extensas que en el resto del país, lo que eleva los costos de insumos y dificulta recuperar la inversión con los precios actuales.
A diferencia de ciclos anteriores marcados por la sequía, este año la buena temporada de lluvias generó una producción abundante. Sin embargo, los campesinos advierten que, sin un esquema de comercialización efectivo, el exceso de grano solo provocará una caída mayor en los precios, beneficiando únicamente a los intermediarios.
El Congreso Agrario Permanente y el Frente para el Rescate del Campo Mexicano han respaldado las gestiones. De no lograrse un acuerdo en las próximas horas, los productores no descartan escalar las protestas a nivel nacional para evitar la quiebra de miles de familias rurales en el estado.



