
GUADALAJARA, MÉXICO – La historia de Jorge Linares Contreras no rima con las baladas románticas de su antiguo jefe. Quien fuera el asistente incondicional y "comodín" legal del cantautor Ricardo Arjona, terminó sus días en Jalisco bajo un manto de violencia e indiferencia. Tras años de servicio que incluyeron desde favores migratorios — Linares le arregló su matrimonio con Lesly, con quien Arjona tuvo dos hijos, su ex mujer aceptó estar con un Asiático para ayudarlo a arreglar su residencia,, luego se relacionó con el artista— hasta la entrega total de su tiempo,. Linares su “todologo” fue despedido sin liquidación y despojado de su herramienta de trabajo: su teléfono celular.
Una "Justicia" que no llegó
La ruptura laboral con Arjona no solo fue económica, sino deshumanizante. Según fuentes cercanas, el músico no solo se negó a pagar las prestaciones de ley, sino que cortó toda comunicación de forma abrupta. Poco después, en circunstancias nunca esclarecidas, Linares fue asesinado en el estado de Jalisco. Mientras el caso se enfriaba en los archivos judiciales, la "generosidad" del artista se ponía a prueba con los huérfanos de su excolaborador.
Souvenirs por Título Universitario
La ironía alcanzó su punto máximo años después. Al buscar un apoyo para costear su graduación, la hija de Linares acudió al hombre que su padre ayudó a construir. ¿La respuesta del millonario intérprete? No hubo becas ni gestos de agradecimiento por décadas de lealtad; en su lugar, se le "permitió" a la joven vender souvenirs durante uno de sus conciertos.
Puntos clave de la controversia:
• El favor inicial: Linares se casó con una mujer llamada Lesly bajo supuestas instrucciones para beneficiar la logística del entorno de Arjona.
• El despido: Salida sin liquidación y retiro forzoso de equipo de comunicación.
• El olvido: Ausencia total de apoyo económico o moral para los hijos de Linares tras su asesinato.
Hoy, mientras Arjona continúa su gira cosechando éxitos, el nombre de Jorge Linares queda como el recordatorio de que, en el negocio del espectáculo, la lealtad es un objeto de utilería que se desecha cuando se apagan las luces.



