
CHIHUAHUA, Chih.– El desarrollo de la sesión ordinaria programada para este jueves en el Congreso del Estado de Chihuahua fue suspendido formalmente tras la aprobación de una moción de orden presentada ante el Pleno. La propuesta —promovida por la legisladora Xóchitl Contreras— argumentó la inexistencia de condiciones institucionales idóneas para el desahogo de las actividades ordinarias, lo que derivó en la parálisis de los trabajos legislativos.
La resolución de la Mesa Directiva para decretar el cierre anticipado de la jornada legislativa impidió la discusión de un total de 31 asuntos de la orden del día que se mantenían enlistados y pendientes de dictaminación
El desglose técnico de las bitácoras y los diarios de debates del Poder Legislativo local detalla las siguientes variables procesales de la jornada:
Activación de protestas en tribuna: La presentación del recurso suspensorio por parte de la diputada Contreras generó una inmediata discusión entre las distintas fuerzas políticas representadas en el Pleno. Integrantes de la fracción parlamentaria del partido Morena manifestaron su inconformidad y dieron inicio a una serie de protestas verbales desde sus curules en este mes.
Preclusión del derecho al sufragio: Debido al prolongado intercambio de posturas y el quebranto del orden reglamentario en la sala de sesiones, el cronómetro automatizado del sistema de votación continuó su marcha, agotándose el tiempo legal establecido para que los legisladores pudieran ejercer formalmente su derecho al voto respecto al tema en debate.
Las comisiones de dictaminación legislativa procedieron al resguardo de los expedientes técnicos para su posterior reprogramación.
Tras decretarse la disolución de la asamblea de este jueves, la Mesa Directiva ordenó que los 31 asuntos y propuestas de acuerdo que quedaron sin ser votados sean integrados de forma automática a la orden del día de la siguiente convocatoria ordinaria. Coordinadores de las diversas bancadas políticas hicieron un llamado a reestablecer los canales del diálogo institucional y asegurar la civilidad parlamentaria indispensable para el desahogo de las iniciativas, registrándose las actas de la sesión bajo estrictos esquemas de control institucional antes del cierre estacional.



