
CIUDAD DE MÉXICO.– La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y el Archivo General de la Nación (AGN) formalizaron la recepción y resguardo de un folio del año 1527 perteneciente al patrimonio documental del país, el cual fue recuperado en territorio estadounidense tras haber sido sustraído ilegalmente de los acervos nacionales hace más de tres décadas.
La restitución del manuscrito se consolidó mediante los mecanismos de asistencia jurídica bilateral y la intervención operativa del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos, instancia que localizó la pieza en los catálogos comerciales de una firma de subastas.
Activación de las alertas de tráfico de bienes: El expediente administrativo para la recuperación de este folio técnico se puso en marcha en mayo de 2022, periodo en el que se notificó al AGN sobre la puesta en venta del manuscrito a través de la firma comercial Paul Fraser Collectibles, ubicada en la Unión Americana. Para junio del mismo año, tras desahogarse el cotejo de los catálogos institucionales, las autoridades mexicanas promovieron la denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) aportando las pruebas de propiedad estatal.
Fases del resguardo institucional: Los mecanismos de cooperación jurídica internacional permitieron que el proceso de devolución formal se destrabara operativamente. Hacia el mes de agosto de 2025, el manuscrito quedó bajo la custodia precautoria de la Embajada de México en Washington D.C., completándose la transferencia material el pasado 18 de mayo, fecha en que el FBI formalizó la entrega del bien cultural a la representación diplomática de la Cancillería mexicana.
Ejecución de dictámenes periciales: El acto formal de apertura del empaque de traslado se verificó en la sede central del AGN, contando con la comparecencia de especialistas técnicos, representantes de la Embajada de los Estados Unidos en México y personal adscrito a la Consultoría Jurídica de la SRE. Los peritos de la institución acreditaron la autenticidad y propiedad de la pieza mediante evaluaciones paleográficas, pruebas físicas de los soportes e instrumental técnico, comprobando que el manuscrito corresponde a un libramiento de pago que conserva firmas de Hernán Cortés.



