
CIUDAD DE MÉXICO.– La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, deslindó formalmente la postura de la administración federal de las declaraciones de índole personal vertidas por la delegada de los Programas para el Bienestar en el estado de Chiapas, Manuela López Narváez, referentes al mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump.
La Jefa del Ejecutivo instruyó una revisión de carácter administrativo para evaluar la compatibilidad de las actividades partidistas de la servidora pública con sus funciones institucionales, anticipando que las conductas observadas ameritan, de inicio, una amonestación oficial.
Determinación de competencias operativas: Durante su comparecencia informativa habitual, la Presidenta Sheinbaum precisó que tras ser notificada por la Secretaría de Bienestar, solicitó a la titular de dicha dependencia entablar un diálogo formal con la delegada de Chiapas para esclarecer las circunstancias de sus declaraciones. La Mandataria enfatizó la incompatibilidad legal de ejercer una representación institucional del gobierno federal mientras se participa activamente en la conducción o eventos de carácter político-militante. "Tiene que definir en cuál tarea va a estar", acotó.
Preservación del marco diplomático bilateral: El Ejecutivo Federal remarcó que las expresiones vertidas en la asamblea de Palenque no representan bajo ninguna circunstancia el sentir ni la directriz de la política exterior del Gobierno de México. Sostuvo que todo servidor público investido de una representación gubernamental se encuentra constreñido a mantener un trato de estricto respeto hacia los jefes de Estado de otras naciones, con independencia de las valoraciones personales o de filiación partidista que posean.
Procedimiento sancionatorio y de supervisión: Al evaluar los mecanismos sancionatorios procedentes, la Presidenta indicó que el expediente será valorado inicialmente en el seno de la propia Secretaría de Bienestar. De determinarse una transgresión a las normas éticas o reglamentarias del servicio público, el caso podría ser turnado a la Secretaría Anticorrupción y de la Función Pública para el desahogo de los procedimientos de responsabilidad que correspondan, asegurando que se aplicará como mínimo un llamado de atención formal en la bitácora de la delegación.



