
WASHINGTON, D.C.– El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, reconoció ante el Congreso de su país el nivel de cooperación alcanzado con el gobierno de México para la atención de la agenda bilateral en materia de seguridad y migración. El funcionario estadounidense destacó los avances derivados de la reunión de alto nivel sostenida en la capital mexicana durante el mes de mayo con la presidenta Claudia Sheinbaum, manifestando una recepción favorable hacia las directrices operativas del gabinete mexicano.
Las declaraciones, emitidas bajo el marco de una comparecencia legislativa federal, validaron los canales de comunicación diplomática entre ambas naciones.
El desglose de los testimonios rendidos ante las comisiones legislativas estadounidenses y las variables de la relación bilateral detalla las siguientes incidencias informativas:
Informe de la comitiva oficial: Durante su comparecencia formal de este miércoles, el secretario Markwayne Mullin informó a los legisladores sobre los resultados de su reciente traslado a la Ciudad de México. Precisó que el diálogo directo con la presidenta Sheinbaum y los integrantes de su gabinete dejó una impresión positiva en la administración estadounidense debido a la disposición para coordinar esfuerzos en objetivos comunes de seguridad fronteriza.
Contraste institucional: El funcionario federal estadounidense externó explícitamente ante el Congreso que las autoridades de la actual gestión mexicana han mostrado una dinámica de trabajo sustancialmente más cooperativa en comparación con los esquemas registrados durante la administración pasada.
Garantía de soberanía: Mullin hizo referencia a que, durante los intercambios técnicos, la delegación mexicana fijó una postura clara en torno a la defensa irrestricta de su soberanía nacional, ante lo cual el secretario puntualizó ante el Poder Legislativo de su país que la política exterior de Washington debe respetar dicha delimitación jurisdiccional.
El encuentro binacional que originó el pronunciamiento parlamentario se desarrolló el pasado 21 de mayo en las instalaciones de Palacio Nacional, en la Ciudad de México. En dicha jornada, la comitiva encabezada por el secretario de Seguridad Nacional arribó al recinto histórico bajo un estricto protocolo de resguardo logístico coordinado por elementos de la Guardia Nacional y vehículos oficiales, representando el primer diálogo formal de carácter directo entre Mullin y la jefa del Ejecutivo mexicano.
De forma previa al inicio de las mesas de trabajo, la presidenta Claudia Sheinbaum había adelantado que un punto prioritario de la postura mexicana se enfocaría en establecer mecanismos institucionales para la protección de los connacionales que residen en territorio estadounidense, particularmente en el contexto operativo de las redadas ejecutadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Posterior a la conclusión de la cumbre, la mandataria mexicana ratificó ante los medios de comunicación que los acuerdos bilaterales de seguridad y migración se mantendrán bajo un principio estricto de colaboración técnica coordinada, descartando cualquier margen de subordinación política de la administración de México hacia las agencias de Washington, y destacando el respeto mutuo a los marcos normativos vigentes de cada país.



