
EU.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes en la Casa Blanca al nuevo primer ministro de Irak, Ali al-Zaidi, en lo que representa la primera visita oficial del mandatario iraquí fuera de su país. El encuentro tuvo como ejes principales el establecimiento de una asociación económica bilateral, la cooperación en el sector energético y el seguimiento a los compromisos de seguridad en Medio Oriente.
Al-Zaidi, quien asumió el cargo tras un periodo de transición derivado de los comicios parlamentarios en Irak, destacó que el propósito fundamental de su delegación —la cual incluye a diversos representantes del sector empresarial de su país— es consolidar alianzas de desarrollo, atraer inversión extranjera y ampliar la participación de corporaciones estadounidenses en proyectos de infraestructura y energía.
En el ámbito energético, fuentes gubernamentales iraquíes confirmaron de manera extraoficial que se prevé la firma de un acuerdo multilateral el próximo viernes entre Irak, las empresas estadounidenses Chevron y TI Capital, y la firma catarí UCC. El proyecto contempla la construcción de un oleoducto diseñado para conectar Basora con Haditha, extendiéndose hacia terminales marítimas en Turquía y Siria, con una capacidad proyectada de transporte de aproximadamente dos millones de barriles de petróleo diarios.
En materia de seguridad, las conversaciones abordaron de forma prioritaria el desarme de agrupaciones armadas no estatales que operan en territorio iraquí, las cuales cuentan con respaldo exterior. El gobierno de Irak mantiene el 30 de septiembre como la fecha límite establecida para la desmovilización de estos grupos. Al respecto, funcionarios de la administración estadounidense señalaron que las decisiones futuras de cooperación se tomarán con base en los avances verificables que presente Irak en esta materia.
Finalmente, la visita sirvió para abordar las reformas administrativas implementadas por la nueva gestión iraquí, enfocadas en la regulación del sistema bancario y el combate a la corrupción interna. Estas acciones han incluido auditorías financieras y procesos legales contra exfuncionarios del servicio público con el fin de fortalecer la transparencia y la confianza en las instituciones financieras de la nación árabe.



