
CULIACÁN, SIN.– El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reapareció públicamente a través de sus redes sociales oficiales para defenderse de los señalamientos en su contra impulsados desde el extranjero. El político sinaloense calificó los señalamientos de Estados Unidos como parte de "un ataque promovido desde la ultraderecha" y negó categóricamente haber abandonado la entidad o contar con resguardo especial.
A través de un comunicado difundido en su cuenta de X (antes Twitter), Rocha Moya rompió el silencio al cumplirse 69 días desde que solicitó licencia formal a su cargo, periodo en el cual, afirmó, ha estado a la entera disposición de las autoridades judiciales.
"Lo hice desde mi convicción de mexicano que confía en las instituciones y en las leyes de nuestro país, con la finalidad de que, sin la protección del fuero constitucional inherente a mi cargo, se me investigue con toda amplitud y sin cortapisa alguna por las autoridades competentes", manifestó en la misiva.
Dentro del balance de sus acciones durante este periodo de separación del cargo, el mandatario con licencia confirmó que acudió de manera formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) para responder de forma puntual y veraz a los cuestionamientos formulados por el Ministerio Público Federal.
Asimismo, Rocha Moya aprovechó el espacio para desmentir las versiones periodísticas que aseguraban que había salido del estado por motivos de seguridad, arremetiendo de forma directa contra el comunicador Carlos Loret de Mola.
"Desde el día 1 de mayo hasta hoy, he permanecido, sin moverme, en mi domicilio en la ciudad Culiacán. No me protegen ni resguardan elementos de corporación federal alguna. Es absolutamente falso lo que escribe el periodista Carlos Loret de Mola", sentenció de manera tajante.
Finalmente, el político acusó la existencia de una "atroz embestida mediática de calumnias" y reiteró que las imputaciones que se le formulan por parte de una oficina del gobierno de los Estados Unidos carecen de cualquier tipo de sustento fáctico o legal.
Para concluir, Rubén Rocha Moya advirtió que el fondo de estas acusaciones no es jurídico, sino netamente ideológico, argumentando que el proceso en su contra tiene la abierta pretensión de "menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente".



