
COYAME DEL SOTOL, Chih.– La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), en coordinación con corporaciones federales, implementó un operativo especial de vigilancia terrestre y aérea en diversas localidades de este municipio, luego de recibir una alerta ciudadana sobre la presunta presencia de civiles armados vinculados a organizaciones delictivas en la región. El despliegue, que movilizó a casi un centenar de elementos operativos y decenas de radio patrullas, incluyó recorridos de inspección en rancherías locales y sobrevuelos tácticos de reconocimiento por más de seis horas en zonas serranas, concluyendo las diligencias sin que se reportara la localización o captura de personas sospechosas.
Las maniobras de inspección en brechas fronterizas, el establecimiento de los cercos policiales y la fiscalización de los tramos carreteros rurales por parte de los tres órdenes de gobierno se consolidaron.
El desglose de los informes de operaciones liberados por las dependencias de seguridad y las variables logísticas aplicadas en el sector detalla las siguientes incidencias informativas:
Activación de los estados de fuerza: La movilización de las células policiacas se derivó de un comunicado formal de la SSPE, donde se precisó que el estado de fuerza estuvo integrado de manera específica por 88 elementos de seguridad y 24 unidades terrestres equipadas. Dichos contingentes efectuaron tareas coordinadas de prevención del delito, inspección vehicular y reconocimiento de terreno.
Cobertura geográfica en el municipio: Los patrullajes terrestres abarcaron de forma minuciosa caminos vecinales, cabecera municipal y diversos ranchos de la zona rural, focalizando las labores de escrutinio en los asentamientos de Loma Blanca, La Escuelita, Santa Lucía, Santa Anita y Bella Vista, con la finalidad de inhibir conductas delictivas y atender el llamado de la población civil.
De manera simultánea a las acciones realizadas en tierra por las fuerzas estatales y federales, la SSPE implementó un protocolo de cobertura aérea mediante el uso de un helicóptero modelo Bell 429. La aeronave institucional realizó sobrevuelos tácticos de reconocimiento que se prolongaron durante un lapso superior a las seis horas continuas, abarcando brechas, redes de caminos rurales secundarios y zonas serranas que presentan condiciones de difícil acceso geográfico.
De acuerdo con el comunicado de prensa de la corporación, los patrullajes desde el aire tuvieron como propósito central el rastreo, mapeo y localización de posibles campamentos provisionales de la delincuencia organizada, vehículos con reporte de anomalías o personas portando armas de fuego. Tras concluir la jornada de inspección integral y agotar los cuadrantes establecidos en la planeación táctica, las autoridades informaron que no se detectaron indicios criminales ni se localizó a los civiles reportados en la alerta de origen, manteniendo los esquemas de vigilancia preventiva permanentes en la franja oriental de la entidad.



