
Sinaloa.- Tras su reciente retención y liberación en la sindicatura de El Salado, el nombre de Mónica del Rosario Zambada Niebla ha cobrado relevancia en la agenda de seguridad nacional. Hija de Ismael "El Mayo" Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, Mónica destaca entre su círculo familiar por haber sido retirada de la "lista negra" de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, lo que influye en su actual estatus legal.
A diferencia de otros familiares directos de la estructura Zambada, Mónica del Rosario logró que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos la eliminara de su lista de personas bloqueadas en el año 2021.
Antecedentes: Fue incluida inicialmente en 2010 bajo acusaciones de participar en la red de lavado de dinero de la organización.
Resolución en EE. UU.: Tras años de litigios y comprobación de actividades, las autoridades estadounidenses determinaron que no existían elementos vigentes para mantener las sanciones financieras en su contra.
Situación en México: En el operativo de este jueves, el Gabinete de Seguridad confirmó que no cuenta con órdenes de aprehensión ni se le vincula con carpetas de investigación actuales, motivo por el cual fue puesta en libertad tras el cateo en El Álamo.
Mónica es parte del núcleo familiar que incluye a figuras como Vicente Zambada Niebla, "El Vicentillo", quien fuera una pieza clave en los juicios contra el narcotráfico en Nueva York.
Perfil Bajo: A diferencia de sus hermanos, Mónica ha mantenido un perfil alejado de la operatividad delictiva visible, enfocándose en su defensa legal para limpiar su nombre en el sistema financiero.
Operativo en El Salado: Su localización en una finca de Sinaloa se dio de manera circunstancial durante una incursión militar que buscaba objetivos prioritarios de la facción de "Los Mayos".
Vínculos Familiares: Es considerada una de las hijas de mayor confianza del líder histórico del cártel, aunque su rol se ha limitado al ámbito familiar y empresarial fuera de la estructura criminal.
La decisión de las fuerzas federales de liberarla en el sitio subraya la importancia de los protocolos de inteligencia y derechos humanos. Al no existir flagrancia ni mandamientos judiciales, la retención prolongada habría incurrido en una falta legal, a pesar de su parentesco con el líder capturado en 2024.
Este evento resalta la complejidad de las operaciones en Sinaloa, donde el linaje familiar no siempre se traduce en responsabilidad penal directa ante los ojos de la ley mexicana y estadounidense.



