
SAN FRANCISCO. — En un cierre dramático, la selección de Qatar logró un empate agónico 1-1 frente a Suiza en el Estadio de la Bahía. El resultado marca un hito para el conjunto asiático al conseguir el primer punto de su historia en una Copa del Mundo, dejando el Grupo B en un absoluto triple empate técnico tras la primera jornada del torneo.
Un autogol del defensor suizo Miro Muheim en el tiempo de compensación (90+3') sepultó las esperanzas de la escuadra helvética, que se había adelantado temprano en el marcador gracias a un penal cobrado por Breel Embolo al minuto 16. Con este resultado, aunado al empate previo entre Canadá y Bosnia-Herzegovina, los cuatro integrantes del sector quedan igualados con una unidad.
El dominio suizo y el factor Abunada
Desde el silbatazo inicial, el cuadro dirigido por Murat Yakin impuso condiciones. La recompensa llegó rápido cuando el arquero qatarí, Mahmud Abunada, derribó a un atacante dentro del área. Embolo no perdonó desde los once pasos y colocó el 1-0 que parecía encarrilar una tarde tranquila para los europeos.
Sin embargo, el propio Abunada se transformó en la figura del encuentro. El guardameta enmendó su error inicial con al menos tres intervenciones clave en situaciones de mano a mano contra Rubén Vargas y el mismo Embolo, conteniendo la ventaja mínima y manteniendo a Qatar en la pelea durante el complemento.
Castigo a la falta de contundencia
En el tramo final, el desgaste físico y los cambios propuestos por el técnico español Julen Lopetegui empujaron a Qatar hacia el frente. Suiza pagó caro el no haber liquidado el partido cuando tuvo la oportunidad.
En la última jugada del partido, un centro llovido al área provocó el error de Muheim, cuyo desvío terminó al fondo de las redes de Gregor Kobel para desatar la euforia qatarí.
El Grupo B reanudará actividades la próxima semana, donde Qatar buscará mantener el sueño vivo ante Canadá, mientras que Suiza intentará enderezar el rumbo frente a Bosnia-Herzegovina.



