
PEKÍN.- El presidente ruso, Vladímir Putin, aterrizó este martes en Pekín para iniciar una visita de Estado de dos días, apenas una semana después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, realizara su propio viaje a la capital china. El encuentro con Xi Jinping busca consolidar una alianza que ambos líderes presentan como un factor de “estabilidad” global frente a las tensiones con Occidente.
La visita, la número 25 de Putin al país asiático, coincide con el 25.º aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, y tiene como ejes centrales la guerra en Ucrania, el conflicto en Oriente Medio y la expansión de la infraestructura energética bilateral.
Según informes del Kremlin, la agenda de trabajo culminará con la firma de aproximadamente 40 acuerdos estratégicos, entre los que destacan:
Geopolítica: Declaraciones conjuntas sobre el fortalecimiento de la asociación estratégica y la visión compartida de un "nuevo orden internacional".
Energía: Avances en el proyecto Fuerza de Siberia-2, diseñado para incrementar el suministro de gas ruso a China, luego de que Moscú suministrara 101 millones de toneladas de petróleo el año pasado.
Mensaje de Paz: Putin reiteró que su alianza no actúa "contra nadie", sino en favor del desarrollo común, calificando a Xi como un "buen amigo".
La sombra de la guerra en Ucrania marca gran parte de las expectativas diplomáticas. Mientras Europa presiona a Pekín para que utilice su influencia sobre Moscú, el Ministerio de Exteriores chino desmintió categóricamente reportes del Financial Times que sugerían una supuesta crítica de Xi hacia la invasión rusa durante su charla con Trump.
“Es completamente inventado”, afirmó Pekín, manteniendo su postura de ambigüedad estratégica: pedir respeto a la integridad territorial de los países mientras reconoce las “legítimas preocupaciones de seguridad” de Rusia respecto a la OTAN.
Desde la proclamación de su “amistad sin límites” previa a la invasión de 2022, el vínculo comercial ha crecido exponencialmente. Rusia busca en el mercado chino un alivio ante las sanciones occidentales, mientras que China asegura un suministro constante de recursos naturales y un aliado de peso en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Esta cumbre no solo reafirma la sintonía entre los dos gigantes euroasiáticos, sino que envía una señal directa a la administración Trump sobre la solidez de un bloque que se niega a ser aislado por la diplomacia estadounidense.



