
CHIHUAHUA, Chih.– Un contingente de aproximadamente 40 trabajadores y trabajadoras jubiladas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) formalizó el desahogo de una jornada de protesta pacífica en el exterior del edificio del Congreso del Estado de Chihuahua, manifestando su rechazo a las implicaciones operativas de la reforma aplicada al Artículo 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Las y los inconformes señalaron que las modificaciones validadas por los bloques parlamentarios de la mayoría legislativa y respaldadas por las resoluciones jurisprudenciales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) generan afectaciones directas sobre sus percepciones económicas mensuales, las cuales se encontraban indexadas bajo seseñas de derechos adquiridos tras cuatro décadas de servicio en la paraestatal.
Fijación de los criterios de contención presupuestal: En el plano federal, las cámaras del Congreso de la Unión y los aparatos de difusión gubernamental han sustentado la reforma en la necesidad de suprimir las denominadas "pensiones doradas". Este criterio técnico busca estandarizar los tabuladores de las nóminas del sector público y sus organismos descentralizados, impidiendo que excolaboradores perciban asignaciones financieras que superen los techos salariales del Ejecutivo Federal, aun cuando dichos montos deriven de cláusulas pactadas históricamente por los sindicatos a través de contratos de derecho colectivo.
Afectación a la retroactividad de los derechos adquiridos: Por su parte, las tripulaciones de jubilados en Chihuahua argumentaron que las minutas salariales aplicadas por la paraestatal constituyen un patrimonio fisionómico y civil protegido por la Ley Federal del Trabajo. Los inconformes exponen que la homologación forzosa vulnera los principios de certidumbre legal y los acuerdos contractuales validados durante sus seseñas operativas activas, reduciendo de manera drástica los recursos destinados a su subsistencia familiar.



