
CIUDAD JUÁREZ, CHIH.– Personal del Departamento de Atención y Bienestar Animal (DABA) de este municipio desplegó un operativo de notificación, inspección y control zoológico en las inmediaciones del fraccionamiento Portal del Roble tras confirmarse un ataque de canino que dejó como saldo a un menor de 16 años lesionado.
Las autoridades municipales acudieron al inmueble residencial señalado por los vecinos para iniciar los protocolos de evaluación de la mascota y deslindar las responsabilidades administrativas correspondientes conforme a los reglamentos locales de tenencia animal.
Mecánica del percance y traslado médico: De acuerdo con los registros audiovisuales y testimonios validados en el sector, el incidente ocurrió la noche del domingo mientras un grupo de menores de edad se encontraba en las banquetas del asentamiento habitacional.
En ese momento, un canino de la raza pitbull se abalanzó contra uno de los jóvenes, cuyas alertas permitieron la inmediata intervención de los colonos para retirar al animal. Minutos después, paramédicos voluntarios acudieron al punto para brindar las primeras curaciones al lesionado y decretar su traslado formal hacia una unidad hospitalaria para su atención especializada.
Antecedentes de riesgos vecinales: Habitantes del fraccionamiento Portal del Roble manifestaron ante las brigadas de inspección que el ejemplar canino ya había protagonizado conductas de agresión previas en el sector.
Concretamente, hicieron constar un antecedente ocurrido meses atrás, fecha en la que un adulto mayor fue derribado por la misma mascota, evento que no derivó en lesiones por mordedura debido a la oportuna ayuda de terceros que presenciaron el hecho.
Inspección domiciliaria y ausencia de propietarios: Durante las primeras horas de este lunes, inspectores del Departamento de Atención y Bienestar Animal se apersonaron en la vivienda marcada con el número 1856 de la calle Portal del Moro.
No obstante, las brigadas de control no fueron atendidas en los accesos del domicilio, debido a que, según reportes de los mismos residentes de la zona, los propietarios del canino se encontraban fuera cumpliendo con sus respectivas jornadas de trabajo.



