
BARCELONA. – El exfutbolista Gerard Piqué y el cantante Bad Bunny se convirtieron en el foco de atención durante el reciente concierto del puertorriqueño en Barcelona. A pesar de que la pareja de amigos intentó mantener un perfil bajo dentro de la “casita” vip, el cierre del espectáculo desató la euforia y el morbo del público cuando el "Conejo Malo" hizo una alusión directa a Shakira, expareja del deportista.
Al finalizar el show, Bad Bunny se despidió de los asistentes lanzando una frase que encendió el estadio: invitó a todo el público a "facturar". La clara referencia al famoso tema de la barranquillera ("Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan") provocó una ola instantánea de gritos, abucheos y comentarios entre los miles de fanáticos que sabían que Piqué se encontraba en el recinto.
El incómodo momento cobró mayor relevancia en redes sociales debido al pasado musical que une al boricua con la colombiana. En los inicios de la carrera de Bad Bunny, fue la propia Shakira quien le dio un impulso definitivo en el mercado de los Estados Unidos, destacando su colaboración en eventos de gran magnitud como el show de medio tiempo del Super Bowl en 2020.
Hasta el momento, ni el exfutbolista ni el cantante han dado declaraciones sobre el revuelo causado en el palco vip de la ciudad condal. Cabe señalar que Bad Bunny , le debe agradecimiento a Shakira, ya que lo ayudó a entrar a públicos de Estados Unidos y España y ahora que tenga a Gerald y Clara Chía, al concierto como si fueran buenos amigos siendo que se suponía que la amiga cercana era Shakira.








































































