
EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves una orden directa a la Armada para "disparar y destruir" cualquier embarcación que sea detectada colocando minas en el Estrecho de Ormuz. A través de un mensaje en sus redes sociales, el mandatario advirtió que no habrá vacilación ante lo que considera una amenaza a la navegación internacional, ordenando además que las operaciones de dragado de minas se intensifiquen al triple de su capacidad actual.
La directriz, emitida a través de la plataforma Truth Social, establece un cambio agresivo en las reglas de compromiso de las fuerzas navales estadounidenses en la región:
Objetivos específicos: La orden abarca cualquier embarcación, sin importar su tamaño, que sea sorprendida en actividades de minado.
Fuerza letal: Trump instruyó explícitamente a los buques de guerra estadounidenses a hundir las naves agresoras de inmediato.
Intensificación de limpieza: El mandatario aseguró que los dragaminas ya se encuentran trabajando en el Estrecho, pero ordenó que esta actividad continúe con una "intensidad tres veces mayor".
El Estrecho de Ormuz es un cuello de botella estratégico por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. La presencia de minas en estas aguas representa:
Riesgo Económico: Un cierre o interrupción del paso podría disparar los precios internacionales del crudo de manera inmediata.
Seguridad Naval: Las minas marinas son una amenaza asimétrica que puede dañar gravemente tanto a buques petroleros civiles como a embarcaciones militares.
Guerra de Mensajes: Trump hizo énfasis en el poderío naval de EE. UU., mencionando que sus "159 buques de guerra" están listos para actuar contra cualquier provocación.
Esta declaración ocurre en un marco de crecientes fricciones con potencias regionales y grupos que operan en el área del Golfo. Analistas de defensa sugieren que esta orden de "disparar y hundir" busca establecer una línea roja clara para evitar el sabotaje de cargueros, aunque también aumenta la posibilidad de un error de cálculo que derive en un enfrentamiento a gran escala. Hasta el momento, el Pentágono no ha emitido detalles adicionales sobre los nuevos protocolos operativos tras la instrucción presidencial.



