
CIUDAD JUÁREZ.– Dueños de mascotas que viajan frecuentemente entre Ciudad Juárez y El Paso enfrentan un nuevo e inesperado gasto. Las autoridades sanitarias de Estados Unidos implementaron la presentación obligatoria de un Certificado de Ausencia de Gusano Barrenador (GBG) para permitir el ingreso de perros procedentes de México. El documento sanitario, emitido tras un examen físico veterinario, tiene un costo de hasta 1,500 pesos y una vigencia máxima de apenas cinco días naturales.
La medida ha encendido las alarmas y generado una fuerte inquietud entre los usuarios fronterizos, especialmente en aquellos que deben cruzar constantemente por razones médicas, laborales o familiares. Al respecto, propietarios como Carla —quien traslada a su perro "Buki" para recibir tratamiento renal— señalan que este requisito representa un duro golpe a su economía, ya que cada cita médica implicará pagar un certificado nuevo debido a su corta validez.
¿Qué es el gusano barrenador y por qué lo exigen?
De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el gusano barrenador es una larva de mosca que se alimenta de tejido vivo tras depositar sus huevos en heridas de animales o humanos.
Para prevenir la propagación de esta plaga, el personal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ya distribuye folletos informativos en los puentes internacionales y advierte que no se permitirá el acceso a ninguna mascota sin este papel.
¡Atención! Cualquier perro o gato que presente heridas con larvas, mal olor, dolor o aislamiento podría ser rechazado en la frontera y devuelto a México a costa de su dueño.
¿Dónde tramitarlo y qué otros requisitos piden?
En Ciudad Juárez, usuarios reportan que establecimientos como Dogycat Clínica Veterinaria (ubicada en el bulevar Francisco Villarreal Torres 3720-6) ya realizan este procedimiento bajo cita previa. Cabe destacar que este certificado no exime a los viajeros de presentar la documentación habitual:
Cartilla con esquema de vacunación vigente.
Formulario correspondiente solicitado por las autoridades de EE. UU.
Examen físico aprobatorio del animal.
Mientras un sector de la población fronteriza considera la medida necesaria para evitar plagas, la mayoría coincide en que el elevado costo y los cinco días de vigencia significan un enorme reto logístico y financiero para la vida binacional.



