
Se soltó la greña con el nuevo lanzamiento de Cristal Nodal, y aunque trae todo el empuje de la dinastía, las redes no perdonan. Resulta que la mismísima Ángela Aguilar ya soltó la sopa: su papá, Pepe Aguilar, le metió mano a la producción para que el proyecto amarrara. Pero ojo, que los expertos ya sacaron la lupa y dicen que el material suena a "recalentado" de lujo: una mezcla bien batida entre el estilo de Carin León, la energía de Grupo Firme y hasta unos ecos que huelen sospechosamente a Belinda.
Un "Frankenstein" musical
La crítica no se guardó nada y se fue a la yugular. Dicen que el disco se siente como un recorrido por la lista de reproducción de una boda de pueblo, donde se nota el colmillo de Pepe pero falta ese "no sé qué" original. Entre los arreglos y el sentimiento, muchos aseguran que Cristal pescó un poquito de cada lado para armar su propia identidad, aunque por ahora parezca más un tributo colectivo que un sello propio. ¡Vaya ensalada de personalidades se armaron!
Letra por un lado, video por otro
Lo más bizarro —y que tiene a la raza rascándose la cabeza— es el video del tema principal. Si esperabas que las imágenes te contaran la historia que dice la canción, te vas a quedar con las ganas. Resulta que el clip no tiene absolutamente nada que ver con la letra; mientras la rola llora por un lado, las imágenes parecen de otra película totalmente distinta, dejando a los fans más confundidos que una brújula en el espacio.
El empujoncito de la familia
Ángela ya sacó la cara para decir que el apoyo de su jefe fue la clave del éxito, y ahora solo falta ver si el público se traga este licuado de géneros o si se queda como un experimento más de "copia y pega" en la industria.



