
NUEVA YORK.— La Asociación de Hoteles de la Ciudad de Nueva York redujo drásticamente sus expectativas económicas para el Mundial 2026, ajustando la proyección de aumento en sus ingresos a 100 millones de dólares, la mitad de los 200 millones originalmente estimados el pasado mes de febrero.
Vijay Dandapani, presidente y director ejecutivo de la asociación, calificó el desempeño actual como “una decepción en general”.
Detalló que el ajuste responde a una notable debilidad en las reservas, el encarecimiento de los costos operativos y la baja afluencia del turismo internacional, lo que ha obligado a múltiples establecimientos a reducir sus tarifas ante la falta del volumen de visitantes anticipado.
Barreras al turismo internacional y tensiones globales
De acuerdo con reportes del sector, el 60% de los operadores hoteleros en la metrópoli registra una ocupación inferior a la prevista para la justa deportiva.
El principal factor del declive se atribuye a las complejidades que enfrentan los viajeros del extranjero, tales como retrasos en la expedición de visas, restricciones migratorias y el impacto logístico derivado de las tensiones geopolíticas globales recientes.
Presión financiera y costos laborales
La baja demanda coincide con un panorama macroeconómico complejo para el sector hospitalario neoyorquino, marcado por una inflación persistente y el encarecimiento de insumos.
A pesar de que la industria logró desactivar una huelga masiva de trabajadores semanas antes del torneo mediante la firma de un acuerdo contractual sin precedentes, los altos costos laborales fijos continúan presionando los márgenes de ganancia de un sector que genera miles de millones de dólares en impuestos y sostiene más de 400 mil empleos indirectos en la ciudad.



