
Sinaloa.- Declaraciones de la diputada local de Morena, Rosario Sarabia Soto, generaron fuertes críticas e indignación entre colectivas feministas de Sinaloa, luego de que afirmara en sus redes sociales que los recientes asesinatos de mujeres en el municipio de Escuinapa no corresponden a feminicidios, atribuyéndolos a supuestos nexos con la delincuencia organizada.
La legisladora sostuvo que, aunque la legislación estatal establece que todo deceso violento de una mujer debe iniciarse bajo la perspectiva de feminicidio, en Escuinapa las ejecuciones no se han dado por razones de género, sino por formar parte de grupos delictivos, calificando la situación como un hecho de voz populi.
En respuesta inmediata, la organización feminista Orquídeas Moradas emitió un posicionamiento en el que acusó a la funcionaria de incurrir en actos de revictimización y criminalización. La colectiva remarcó que determinar la tipificación de un delito corresponde únicamente a las investigaciones ministeriales y pruebas legales, señalando que la posible participación de una persona en actividades ilícitas no invalida sus derechos humanos ni exime al Estado de esclarecer los hechos.
La polémica se da en el marco de una escalada de violencia armada contra las mujeres en la entidad. Recuentos periodísticos independientes contabilizan al menos 15 homicidios de mujeres durante el mes de septiembre —frente a 11 carpetas reportadas por la Fiscalía General del Estado—, con incidentes concentrados en Mazatlán, Culiacán y Escuinapa.
Entre las víctimas recientes se encuentra Sofía, de 42 años, acribillada al interior de su domicilio en Mazatlán, además de las ejecuciones de tres docentes: la maestra jubilada Reina en Culiacán, la profesora de preescolar Sara Rosalina "N" afuera de su casa en Escuinapa, y Carolina Iracema Beltrán Romero, maestra de educación especial y funcionaria municipal, ultimada a tiros a bordo de su vehículo en el mismo municipio sureño.



