
JERUSALÉN.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó que ha ordenado formalmente a las fuerzas militares ampliar su despliegue para tomar el control de hasta el 70% del territorio de la Franja de Gaza. Esta expansión rompe de manera directa con las delimitaciones fijadas originalmente durante el acuerdo de alto el fuego, incrementando la presencia israelí en el enclave palestino en los últimos meses.
Avance progresivo sobre la Franja
Durante un encuentro celebrado en Cisjordania ocupada, el mandatario detalló el ritmo de la ocupación militar de las tropas frente a las peticiones de los asistentes de tomar la totalidad de la zona:
Fase inicial: Al comienzo de la tregua, el Ejército israelí mantenía el control de aproximadamente el 52% del territorio.
Situación actual: La presencia de las tropas avanzó de forma paulatina en fechas recientes hasta alcanzar el 60%.
Nueva meta de ocupación: La orden vigente es progresar de manera inmediata para asegurar el control de las siete décimas partes del territorio total de Gaza.
"Nuestra misión es una sola: asegurar que Gaza ya no represente una amenaza para Israel", puntualizó el jefe del Ejecutivo respecto a las acciones operativas en la región.
El impacto de las líneas 'amarilla' y 'naranja'
La progresiva expansión israelí se ha estructurado mediante divisiones tácticas sobre el terreno que restringen la movilidad civil y de asistencia:
1 La 'Línea Amarilla': Una demarcación trazada por el Ejército israelí tras la tregua que, sin constituir una frontera física estática, ha hacinado a más de 2.1 millones de habitantes en menos de la mitad del espacio de la Franja.
2 La 'Línea Naranja': Implementada a finales de marzo, esta delimitación aísla un área estimada en 174 kilómetros cuadrados (casi el 48% de Gaza), espacio donde el movimiento de organizaciones internacionales y ONG humanitarias queda estrictamente prohibido a menos que se cuente con coordinación y autorización previa de las autoridades de Israel.



