
CUAUHTÉMOC, Chih.– Un joven de 27 años de edad perdió la vida en las instalaciones del Hospital General Dr. Javier Ramírez Topete de esta ciudad, derivado de la gravedad de las lesiones que sufrió tras ser víctima de un atropello en el municipio de Cusihuiriachi. Personal de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) adscrito a la Fiscalía de Distrito Zona Occidente acudió al nosocomio tras notificarse el deceso, formalizando la identificación de la víctima como Jesús Daniel B. H.
Hasta el momento, las autoridades viales y ministeriales no disponen de datos concluyentes sobre las características del vehículo involucrado o la identidad del conductor responsable, quien se sustrajo de la acción de la justicia tras el incidente.
Activación del protocolo de emergencia en salud: Los registros del Hospital General Dr. Javier Ramírez Topete indican que el paciente Jesús Daniel B. H. ingresó a las salas de urgencias a las 11:00 horas del domingo 7 de junio. Los paramédicos a cargo del traslado indicaron que el civil fue rescatado en perímetros del municipio de Cusihuiriachi, donde fue impactado de forma directa por un automotor en movimiento. A pesar de la intervención de los médicos especialistas para estabilizar sus funciones vitales, las heridas internas provocaron su fallecimiento horas después de su ingreso.
Procesamiento ministerial en el área de patología: Tras confirmarse el cese de los signos vitales, la dirección del hospital notificó el hecho a las operadoras de la Fiscalía de Distrito Zona Occidente, despachándose de inmediato a un equipo de agentes del Ministerio Público y peritos en criminalística de campo. Los oficiales preventivos dieron fe del deceso y abrieron la carpeta de investigación correspondiente por el delito de homicidio culposo por accidente de tránsito, iniciando las entrevistas con familiares para reconstruir las últimas horas de conectividad de la víctima.
Conducción de la necropsia de ley: El cuerpo de Jesús Daniel B. H. fue retirado de las planchas hospitalarias y trasladado de forma protocolaria por personal pericial hacia los laboratorios del Servicio Médico Forense (Semefo). Los médicos legistas desahogarán la necrocirugía obligatoria determinada por el marco normativo para precisar las causas científicas del fallecimiento—estableciendo si derivó de un traumatismo craneoencefálico, shock hipovolémico o contusiones multiorgánicas—, integrando estos datos clínicos al expediente judicial.



