
Israel.- Un misil balístico lanzado desde Irán impactó este viernes en las inmediaciones de la Ciudad Vieja de Jerusalén, una zona considerada Patrimonio de la Humanidad y que alberga los sitios más sagrados para el judaísmo, el cristianismo y el islam. El ataque forma parte de una ofensiva masiva lanzada por Teherán, la cual ha activado las alarmas de defensa aérea en todo el territorio y ha generado una condena internacional inmediata.
El proyectil logró evadir parte del sistema de defensa aérea conocido como la Cúpula de Hierro, cayendo en un sector densamente poblado y con una carga histórica invaluable.
Puntos de impacto: Los primeros reportes indican que la explosión se escuchó cerca del Muro de los Lamentos y la Vía Dolorosa, provocando pánico entre residentes y peregrinos.
Daños estructurales: Aunque los muros milenarios de la ciudad han resistido, se reportan daños en edificios adyacentes y cristales rotos en comercios locales debido a la onda expansiva.
Víctimas: Los servicios de emergencia locales se encuentran trabajando en la zona; hasta el momento se reportan personas heridas por esquirlas y crisis nerviosas masivas.
Este ataque marca un punto de inflexión en las hostilidades, ya que es la primera vez en el conflicto reciente que un proyectil de largo alcance impacta directamente en el corazón simbólico y espiritual de la región.
Respuesta de Israel: El gabinete de seguridad se ha reunido de emergencia. Portavoces militares señalaron que "atacar Jerusalén es cruzar una línea roja que no quedará sin respuesta".
Postura de Irán: Medios estatales en Teherán afirmaron que la ofensiva es una "represalia legítima" por recientes operaciones atribuidas a Israel, asegurando que sus objetivos eran instalaciones militares cercanas.
Defensa Aérea: A pesar del impacto, el sistema de defensa interceptó la mayoría de la ráfaga de misiles que se dirigía hacia otros puntos estratégicos de la ciudad.
La UNESCO y diversos líderes mundiales han expresado su profunda preocupación por el riesgo que corren los monumentos históricos de la Ciudad Vieja. Un impacto directo en estructuras como la Basílica del Santo Sepulcro o la Mezquita de Al-Aqsa tendría consecuencias impredecibles no solo en lo político, sino en la estabilidad religiosa global.
Las autoridades han solicitado a la población civil permanecer cerca de los refugios, ya que se teme una segunda oleada de ataques o represalias que puedan extender el conflicto a otras áreas urbanas.



