
CIUDAD DE MÉXICO.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, rechazó categóricamente haber ordenado bloqueos carreteros, sabotajes o el desvío de recursos públicos para frenar la reciente movilización de Morena en la entidad. En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, la mandataria estatal afirmó que las protestas y el tenso recibimiento que vivieron los liderazgos morenistas en el aeropuerto son reflejo de una ciudadanía "cansada de la indolencia" del Gobierno Federal.
Los señalamientos contra la administración estatal surgieron tras la marcha realizada el pasado sábado 16 de mayo, una movilización convocada por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena y encabezada por la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes. Durante la jornada, simpatizantes del partido denunciaron la aparición de zanjas y la implementación de diversos bloqueos en vías de comunicación clave por donde pretendían trasladarse los contingentes.
Al ser cuestionada sobre el uso de la estructura estatal para mermar la convocatoria, Campos Galván deslindó a su gobierno de cualquier boicot y reviró la crítica hacia las políticas federales. “La federación está muy lejos de Chihuahua y no le dan más opción a la gente”, externó la gobernadora, justificando el descontento social como una respuesta al abandono presupuestal y de seguridad que, bajo su perspectiva, sufre el estado norteño por parte del centro del país.
Hasta el momento, la dirigencia de Morena no ha presentado denuncias formales ante las autoridades correspondientes por las afectaciones viales registradas durante el fin de semana, manteniendo el conflicto en el terreno del debate político.









































































