
Nuevas grabaciones exponen negociaciones de la gobernadora de Baja California con supuestos agentes estadounidenses en Panamá y Tijuana para tratar la cancelación de su visa.
TIJUANA, BC. — La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, se encuentra en el centro de la polémica tras la difusión de dos nuevos audios en los que presuntamente pacta las condiciones de un encuentro con supuestos intermediarios del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS). La filtración, revelada por el periodista Héctor de Mauleón, ocurre en medio del conflicto por la revocación de la visa de la mandataria estatal.
Reunión en "territorio neutral": De Panamá a Tijuana
En el primer fragmento de las llamadas telefónicas, un intermediario comunica a la gobernadora que el DHS y el Departamento de Estado autorizaron una primera reunión a finales de agosto en Panamá, elegida como "territorio neutral" para evitar que se realice en suelo mexicano o estadounidense. Durante el enlace, Ávila Olmeda admite sentir incertidumbre ante el procedimiento legal: "Son reglas, leyes que no conozco... sí me inquieta un poco", expresa la funcionaria antes de solicitar que sus abogados asistan al encuentro.
El segundo audio expone que las agencias estadounidenses (HSI y FBI) buscaban inicialmente mantener el encuentro bajo estricto hermetismo para evitar filtraciones a la prensa. Ante la disyuntiva planteada por los intermediarios de reunirse en Miami o en la frontera norte de México, la gobernadora responde con un contundente: "En Tijuana". Posteriormente, el interlocutor confirma que los presuntos agentes federales estarían dispuestos a trasladarse a territorio bajacaliforniano.
Acusaciones de "complot" y fuego amigo
La gobernadora de Baja California ya había anticipado la publicación de estos materiales y ha sostenido que las grabaciones están manipuladas y sacadas de contexto. Ávila Olmeda acusa directamente a su antecesor, el exgobernador Jaime Bonilla, de haberle "tendido una trampa" al presentarle a los intermediarios bajo la promesa de ayudarla a recuperar su documentación de viaje, calificando la situación como una venganza política.
Hasta el momento, ninguna agencia del gobierno de Estados Unidos —incluyendo el FBI y el DHS— ha emitido declaraciones oficiales confirmando la veracidad o el estatus de las reuniones mencionadas en los audios.
Por su parte, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, manifestaron previamente que no existen elementos para presumir la comisión de un delito ni afectaciones a la seguridad nacional derivados de los contactos previos que se han hecho públicos.



