
ACAPULCO, Gro.– Elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), en funciones de Guardia Costera, consolidaron una segunda operación de intercepción marítima de alta densidad al asegurar un cargamento de aproximadamente 829 kilogramos de material químico con características analógicas a la cocaína.
El despliegue de soberanía se ejecutó a una distancia estimada de 195 millas náuticas al sur de las costas del estado de Guerrero, lográndose además la inmovilización de una embarcación menor equipada con tres motores fuera de borda y la detención de cinco masculinos integrados a la tripulación. Informes contables de la institución militar indican que la incautación genera un impacto negativo inmediato de 180 millones de pesos en las finanzas de las redes logísticas del crimen organizado.
Monitoreo dinámico en vectores de navegación: El aseguramiento se derivó de los recorridos sistemáticos de patrullaje y vigilancia marítima que las flotillas de la Armada despliegan para resguardar la seguridad interior. Mediante sistemas de radar y avistamientos tácticos en altamar, las tripulaciones aéreas y navales detectaron el desplazamiento sospechoso de una unidad menor que navegaba a alta velocidad con tres motores fuera de borda, lo que motivó el despliegue de una unidad de superficie para proceder a una inspección de rutina bajo los lineamientos del derecho internacional del mar.
Inspección de seguridad e inventario de bultos: Al interceptar el navío a 195 millas náuticas al sur de Guerrero, los marinos contabilizaron a cinco operarios a bordo. Durante el procedimiento de inspección física de los compartimentos de la lancha, los oficiales de la Guardia Costera localizaron un cargamento compuesto por 13 bultos envueltos en material impermeable de alta resistencia. El pesaje preliminar en la cubierta arrojó una masa de 829 kilogramos de polvo blanco, sumándose este decomiso a otra maniobra efectuada hace cinco días para totalizar casi dos toneladas del alcaloide aseguradas en un intervalo menor a una semana.
Las líneas de desahogo científico de la escena y las determinaciones normativas fijadas por los mandos de la Semar se desglosan en los siguientes puntos:
Logística de desembarque bajo cadena de custodia: La embarcación menor, los tres motores y los 13 bultos de presunta cocaína fueron asegurados y remolcados a bordo de una unidad de superficie de la Armada de México, procediéndose a su traslado inmediato hacia los muelles de la Décima Región Naval con sede en el puerto de Acapulco. El material incautado quedó bajo estricto resguardo perimetral militar y fue sometido a fijación iconográfica previa a su transferencia a los laboratorios de la Fiscalía General de la República (FGR), donde químicos forenses realizarán el peritaje definitivo de pureza y espectrometría.
Procesamiento de detenidos ante el Ministerio Público Federal: Los cinco tripulantes arrestados fueron desembarcados en los muelles civiles bajo un esquema de seguridad de alta densidad. El personal ministerial constató que durante el trayecto y captura se dio lectura formal a las sábanas de derechos constitucionales de los imputados, garantizando su integridad física y el debido proceso. Los civiles y el cargamento valuado en 180 millones de pesos quedaron a disposición del agente del Ministerio Público Federal para la correspondiente integración de la carpeta de investigación y la audiencia de control de detención.



