
CIUDAD DE MÉXICO.– La fiebre mundialista ya se vive con máxima intensidad en la capital del país. Benjamín y Jorge se convirtieron esta mañana en dos de los primeros aficionados en arribar al coloso de Santa Úrsula, renombrado como Estadio Ciudad de México, de cara a la esperada inauguración de la máxima justa futbolística de 2026.
Los entusiasmados seguidores desafiaron el reloj y arribaron a las inmediaciones del inmueble desde las primeras horas de la madrugada.
De acuerdo con sus propios testimonios, la decisión de madrugar respondió al deseo de anticiparse a los colosales filtros de seguridad, evitar cualquier contratiempo vial y asegurar su ingreso al histórico recinto antes que nadie.
Ambos aficionados manifestaron que el sacrificio del sueño se ve ampliamente recompensado por la emoción y la esperanza de presenciar en vivo el debut de la Selección Mexicana.
Con pancartas y camisetas bien puestas, compartieron su optimismo de arrancar el torneo con el pie derecho y asegurar una victoria en el partido inaugural que haga vibrar a todo el país.
El flujo de espectadores ha comenzado a intensificarse gradualmente conforme avanzan las horas. Las autoridades locales y el comité organizador mantienen un despliegue logístico y de seguridad masivo en los accesos del estadio para garantizar el orden y el disfrute de la fiesta deportiva de manera pacífica y familiar.









































































