
DELICIAS, CHIH.– La Fiscalía de Distrito Zona Centro obtuvo, mediante la apertura de un mecanismo de aceleración del proceso penal, una sentencia condenatoria de tres años y seis meses de prisión en contra de Javier G. M., tras acreditarse su responsabilidad jurídica en la comisión de los delitos de daños y lesiones agravadas en perjuicio de dos mujeres en esta localidad.
El fallo dictaminado por un Juez de Control se desahogó luego de que la Unidad de Investigación de Delitos Contra la Vida, Daños y Lesiones expusiera el cúmulo de evidencias periciales recabadas durante las indagatorias en campo.
Mecánica de los hechos investigados: Los antecedentes integrados en la carpeta de investigación ministerial especifican que el pasado 24 de enero de 2026, el ahora sentenciado acudió a una vivienda ubicada sobre la avenida Naranjos del fraccionamiento Las Huertas. En el acceso principal del inmueble, Javier G. M. esparció un líquido de propiedades inflamables y procedió a iniciar una conflagración de manera intencional empleando un dispositivo de encendido manual (encendedor).
Diagnóstico de daños materiales y físicos: La acción incendiaria provocó la afectación estructural y la pérdida parcial del mobiliario que se encontraba al interior del domicilio. De manera simultánea, el siniestro provocó quemaduras de segundo grado en la superficie corporal de una de las habitantes del inmueble, quien resultó lesionada tras abrir el acceso al percatarse de la contingencia en el exterior.
Procesamiento tras captura en flagrancia: Tras el desarrollo de la agresión patrimonial y física, el sujeto fue asegurado de forma inmediata bajo el supuesto legal de flagrancia por elementos de seguridad pública y puesto a disposición de la representación social. Los datos de prueba se judicializaron bajo el expediente de causa penal 38/2026 ante el Distrito Judicial Abraham González.
Resolución mediante vía jurisdiccional alterna: Durante la celebración de la audiencia especial, el Ministerio Público expuso las documentales y testimoniales que integraban el acervo probatorio. Al verse confrontado con las evidencias, el imputado aceptó formalmente su participación y responsabilidad penal en la comisión de los delitos que se le atribuían, permitiendo la conclusión anticipada del juicio y la imposición de la pena corporal de reclusión.



