
Irán.- El jefe del Pentágono subrayó que la presencia naval estadounidense es de carácter disuasivo y temporal. Aunque aseguró que Washington "no busca pelea", advirtió que no se permitirá que Irán bloquee el tránsito de mercancías y países inocentes en vías navegables internacionales, asegurando que cualquier agresión será respondida con contundencia.
A pesar de la tensión, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, señaló que el alto el fuego no se considera formalmente roto, ya que las acciones de Teherán se mantienen por debajo de una escala de combate masiva. No obstante, detalló el saldo de incidentes recientes:
Ataques a buques: Irán ha disparado contra buques mercantes en nueve ocasiones.
Capturas: Se ha reportado la captura de dos portacontenedores por parte de fuerzas iraníes.
Hostilidades directas: Las fuerzas estadounidenses han sido atacadas en más de diez ocasiones desde el anuncio del cese al fuego.
Esta interpretación de los hechos ha permitido a la administración de Donald Trump evitar, por el momento, la activación de mecanismos formales ante el Congreso bajo la Ley de Poderes de Guerra. Sin embargo, el alto mando militar advirtió que las tropas permanecen listas para escalar operaciones si se recibe la orden.
Desde Teherán, el negociador Mohammad Bagher Ghalibaf elevó el tono del discurso:
Capacidad de respuesta: Afirmó que Irán "ni siquiera ha comenzado" el enfrentamiento en el estrecho de Ormuz.
Denuncia de bajas: Irán rechazó haber sufrido pérdidas militares significativas, pero denunció que un ataque de EE. UU. contra embarcaciones menores resultó en la muerte de cinco civiles.
Este escenario de guerra de baja intensidad mantiene un riesgo elevado de escalada en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.



