

NUEVA JERSEY. – En una final histórica que confrontó el presente y el futuro del fútbol, la selección de España se proclamó campeona del mundo al derrotar a Argentina en el MetLife Stadium.
El encuentro estuvo marcado por el duelo generacional entre Lionel Messi y Lamine Yamal, quien con apenas 19 años y seis días se convirtió en el tercer jugador más joven en disputar y ganar la final de una Copa del Mundo, emulando la mítica precocidad del brasileño Pelé.
El extremo español logró imponerse en el terreno de juego gracias al planteamiento colectivo de la Roja, que asfixió la circulación de la Albiceleste y neutralizó los intentos ofensivos liderados por Messi.
Con este resultado, España borda su segunda estrella internacional en el escudo y frustra el sueño del astro argentino de despedirse de las citas mundialistas con un segundo título consecutivo.
La jornada cerró de manera simbólica un ciclo que inició hace casi dos décadas, cuando un joven Messi posó junto a un Lamine Yamal de meses de nacido para un calendario solidario.
Este domingo, tras un cálido saludo inicial en la fila de capitanes, las risas y la gloria final correspondieron al juvenil de la Masía, quien consolida su estatus como la nueva gran figura del balompié global.









































































