
Israel y el grupo chií Hezbollah alcanzaron este viernes un acuerdo de alto el fuego inmediato en Líbano, en un esfuerzo por detener la reciente escalada de violencia que amenazaba el pacto global para terminar la guerra en Medio Oriente. La tregua fue pactada gracias a la mediación conjunta de delegaciones de Estados Unidos y Qatar, tras intensas negociaciones que involucraron a los gobiernos de Israel e Irán.
El anuncio formal del cese de hostilidades coincide con la ratificación de un memorando de entendimiento firmado digitalmente por el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian. No obstante, horas antes de consolidarse la tregua, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la muerte de cuatro soldados en el sur de Líbano debido al impacto de un dron explosivo lanzado por la organización armada.
Presión diplomática y advertencias financieras
El proceso de paz estuvo condicionado por fuertes advertencias desde Washington y Teherán. Mientras el gobierno iraní sostenía que los ataques en territorio libanés representaban una línea roja capaz de hacer descarrilar las negociaciones, la administración estadounidense adoptó una postura estricta respecto al cumplimiento de las condiciones.
El presidente Donald Trump aclaró en redes sociales que Irán fue quien buscó el acercamiento con la Casa Blanca y advirtió que el régimen de Teherán no recibirá ningún tipo de fondos ni apoyos financieros por parte de Estados Unidos durante el periodo de observación de 60 días contemplado en el acuerdo marco.









































































