
Las FDI lanzaron una ofensiva coordinada contra Teherán y Beirut al cumplirse tres semanas de conflicto, debilitando la infraestructura militar del régimen iraní y su principal aliado en Líbano.
En una escalada decisiva durante las primeras horas de este sábado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron ataques simultáneos contra objetivos estratégicos en Irán y el sur de Beirut. La operación, que marca el inicio de la cuarta semana de guerra, incluyó bombardeos aéreos contra cuarteles de Hezbollah y, por primera vez en esta fase, ataques directos contra instalaciones militares en las ciudades iraníes de Teherán e Isfahán.
Ofensiva terrestre y aérea en Líbano
Bajo el mando de la División 91, la Brigada Givati de las FDI lideró una incursión terrestre selectiva en el sur del Líbano. Durante el enfrentamiento, las fuerzas israelíes utilizaron apoyo de tanques y unidades aéreas para abatir a combatientes de Hezbollah.
• En Beirut: La Fuerza Aérea atacó un cuartel general de inteligencia de la organización terrorista tras emitir órdenes de evacuación en siete barrios de la capital.
• Resultado: Se confirmó la eliminación de varios operativos enemigos sin que se reportaran bajas en las filas israelíes.
Respuesta a la amenaza iraní
Casi en paralelo a los ataques en Líbano, el Ejército de Israel confirmó bombardeos contra "objetivos del régimen iraní" en respuesta al lanzamiento de misiles detectados desde territorio persa hacia Israel. Agencias locales en Irán reportaron explosiones en el sur de Teherán, mientras los sistemas de defensa aérea israelíes permanecían en máxima alerta.
Respaldo de Estados Unidos
El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) respaldó indirectamente la ofensiva publicando pruebas de bombardeos contra armamento iraní. El almirante Brad Cooper aseguró que "las capacidades de Irán están disminuyendo", subrayando el debilitamiento del eje logístico que une a Teherán con sus milicias regionales.



