
México.- Jorge Romero Herrera aseguró que la salida de Rubén Rocha Moya no pone fin a la violencia en la entidad, por lo que reiteró la necesidad de aplicar el mecanismo constitucional de desaparición de poderes. El dirigente señaló que esta medida es una respuesta necesaria frente a una crisis que ha rebasado a las autoridades locales y que afecta la integridad de las familias sinaloenses.
El líder del PAN destacó la gravedad de los señalamientos emitidos por una autoridad judicial en Nueva York el pasado 29 de abril:
Delitos imputados: Las acusaciones formales vinculan a Rocha Moya y otros funcionarios con delitos relacionados con el narcotráfico.
Intervención electoral: Romero Herrera advirtió que las investigaciones plantean la posible injerencia del crimen organizado en el proceso electoral de 2021, año en que Rocha ganó la gubernatura.
Crítica a autoridades nacionales: Calificó como lamentable que este tipo de investigaciones provengan del extranjero antes que de las instituciones mexicanas.
Para Acción Nacional, la situación en Sinaloa requiere medidas que vayan más allá de un cambio de titular en el Ejecutivo estatal:
Mecanismo de orden: El Senado debe evaluar la desaparición de poderes para restablecer el orden ante una situación que consideran extraordinaria.
Sospecha de vínculos: El dirigente enfatizó que México no puede permitir que quienes deben combatir al crimen organizado estén bajo sospecha de colaborar con él.
Garantía de derechos: La propuesta busca asegurar el Estado de Derecho y mejores condiciones de vida para los ciudadanos del estado.
El comunicado del PAN cerró con una crítica directa al movimiento en el poder y su gestión de la seguridad:
Falla institucional: Romero Herrera aclaró que la desaparición de poderes no es una medida extrema, sino una respuesta a la "posible distorsión del proceso democrático".
Rendición de cuentas: Insistió en que la defensa de la transparencia y la rendición de cuentas es fundamental frente a lo que llamó una "grave afrenta" al bienestar de Sinaloa.



