
CDMX.- En un arranque de segundo tiempo lleno de drama y contrastes, la Selección de Inglaterra aumentó su ventaja 3-1 sobre México en los octavos de final del Mundial 2026. Al minuto 61, el delantero Harry Kane convirtió de manera efectiva un tiro penal, apagando momentáneamente el gran momento anímico que vivía el conjunto mexicano tras haber provocado una expulsión en el cuadro europeo.
La pena máxima se originó apenas un minuto antes, cuando Kane superó en velocidad al mediocampista Edson Álvarez dentro del área grande, obligando al jugador del West Ham a cometer una falta que el cuerpo arbitral no dudó en sancionar.
El gol británico cayó justo cuando el partido parecía inclinarse a favor de la escuadra dirigida por Javier Aguirre. Al minuto 52, se desataron empujones e intensos reclamos entre ambas bancas debido a una dura entrada del defensor inglés Jarell Quansah sobre Jesús Gallardo.
Tras revisar la jugada en el monitor del VAR al minuto 56, el árbitro central determinó la expulsión directa de Quansah, dejando a Inglaterra con 10 hombres sobre el terreno de juego. Con la superioridad numérica en la cancha, las tribunas del Estadio Azteca se inundaron con el icónico grito de "Sí se puede", impulsando al Tri hacia el frente.
Al inicio del complemento, el estratega mexicano modificó sus piezas para contrarrestar el desgaste físico, ordenando la salida del defensor César Montes —quien venía arrastrando molestias desde la primera mitad— para dar ingreso a Edson Álvarez.
Antes de las expulsiones y los goles, la portería mexicana pasó por momentos de alta tensión. En el minuto 49, Inglaterra avisó de su peligrosidad con un potente disparo de larga distancia que impactó directamente en el poste custodiado por Raúl 'Tala' Rangel, reflejando la intensidad con la que ambas potencias buscan el boleto a los cuartos de final del torneo internacional.



