
El Grupo I del Mundial 2026 destaca como uno de los sectores con mayores contrastes en la competencia, reuniendo a Francia, Senegal, Irak y Noruega, naciones que presentan profundas diferencias tanto en el valor de sus plantillas como en el tamaño de sus economías globales.
A la cabeza del bloque se encuentra Francia, actual número uno del ranking FIFA y bicampeona del mundo. El combinado galo cuenta con la plantilla más costosa del grupo, tasada en 1,480 millones de euros, y tiene como máxima figura a Kylian Mbappé, valuado en 200 millones de euros.
En el plano financiero, la nación europea respalda su poderío deportivo con un Producto Interno Bruto (PIB) de 3.05 billones de dólares, situándose como la séptima economía global.
Por su parte, Noruega emerge como el principal rival económico y deportivo de los franceses en el sector. Con un PIB de 579,000 millones de dólares (puesto 31 del mundo) y ubicada en la posición 31 del ranking de la FIFA, la selección nórdica posee una plantilla de 597.20 millones de euros, impulsada principalmente por el valor de su delantero estrella, Erling Haaland, tasado también en 200 millones de euros.
En el extremo opuesto del análisis se ubican las selecciones de Senegal e Irak. El conjunto africano, posicionado en el lugar 14 de la FIFA, llega con un valor de equipo de 468 millones de euros, liderado por Iliman Ndiaye, y respaldado por una economía de 31,000 millones de dólares.
Finalmente, Irak registra los números más modestos del sector, con una plantilla de 23.90 millones de euros y la posición 57 del ranking mundial, contrastando con su PIB de 250,000 millones de dólares.
Esta radiografía estadística, basada en datos del Banco Mundial, la FIFA y el portal Transfermarkt, adelanta un escenario de competencia donde los recursos financieros de los países y la cotización de los futbolistas en el mercado internacional se pondrán a prueba sobre el terreno de juego.



