
GRAN MORELOS, Chih. – El municipio de Gran Morelos se encuentra actualmente sin fuerza policial operativa luego de que la corporación en su totalidad presentara su renuncia masiva. Ante este escenario, el alcalde Oscar Luis Miramontes Pérez sostuvo una reunión urgente este martes con el encargado de despacho de la Fiscalía General del Estado (FGE), Francisco Sáenz Soto, para solicitar formalmente el despliegue de fuerzas estatales que garanticen la seguridad de los habitantes.
La crisis de seguridad se desencadenó tras un ataque armado sufrido por los agentes municipales el pasado 4 de mayo, mientras acudían a atender un reporte de violencia familiar. La agresión provocó el retiro voluntario de todos los elementos en los días posteriores, dejando a una población de aproximadamente 3 mil 500 personas sin vigilancia preventiva ni respuesta inmediata ante emergencias.
El edil Miramontes Pérez advirtió que la ausencia de uniformados ha paralizado la atención de incidentes básicos y operativos:
Atención Ciudadana: No hay personal para responder a accidentes viales o conflictos domésticos.
Seguridad Pública: El vacío de autoridad ha generado un clima de incertidumbre que ha motivado a algunas familias a desplazarse por temor.
Infraestructura: La comandancia local se mantiene inactiva en espera de la llegada de apoyo externo.
“Desgraciadamente nos quedamos sin policías y es algo muy necesario, porque hay accidentes o pleitos familiares y no hay quien atienda”, señaló el presidente municipal, subrayando la urgencia de reestablecer el orden mediante el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) y la propia Fiscalía.
Se espera que en las próximas horas se defina el esquema de vigilancia que asumirán las autoridades estatales en la región para cubrir las funciones preventivas. Mientras tanto, el Gobierno del Estado analiza la posibilidad de implementar un mando único o una base de operaciones interinstitucional para recuperar la estabilidad en el municipio.



