
Baja California Sur.- Víctor Manuel Castro Cosío, gobernador de Baja California Sur, salió en defensa de su homólogo sinaloense con licencia, Rubén Rocha Moya, tras los señalamientos del Gobierno de Estados Unidos que lo vinculan con el narcotráfico.
El mandatario sudcaliforniano calificó las acusaciones del Departamento de Justicia como una injerencia en los asuntos internos de México y exigió que cualquier señalamiento se sustente con pruebas contundentes. Castro Cosío subrayó la importancia de respetar la soberanía nacional y el debido proceso ante lo que consideró agresiones diplomáticas.
Durante su posicionamiento, el gobernador de Baja California Sur fue enfático al criticar la postura de las autoridades estadounidenses en este conflicto bilateral.
Exigencia de pruebas: Castro declaró que Estados Unidos debe "bajarle dos rayitas" a sus ataques y presentar evidencias verificables antes de emitir juicios.
Defensa de la soberanía: Criticó la intervención de agencias extranjeras en la política interna y pidió no realizar juicios anticipados sin elementos sólidos.
Confianza institucional: Reiteró su confianza en que las autoridades mexicanas resolverán el caso bajo el marco de la legalidad.
La controversia surge a raíz de las acusaciones directas del Departamento de Justicia de EE. UU. contra Rocha Moya y otros funcionarios, señalándolos por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Este caso ha sido calificado como inusual debido a que las autoridades estadounidenses han señalado directamente a funcionarios mexicanos en funciones, lo que ha desatado un debate profundo sobre la cooperación bilateral y los límites de la soberanía en el combate al crimen organizado. Mientras las acusaciones generan tensión política, figuras del oficialismo como Castro Cosío cierran filas para exigir respeto a las instituciones nacionales.



